En un mundo de clones, la gente sólo quiere pagar por lo auténtico

09.05.2009 | Por: Mateu Cuart - Diario de Mallorca

Carlos Sánchez Almeida presentó ayer, en una charla del Club de este rotativo que tuvo lugar en la Cámara de Comercio, su guión de cine dedicado a González-Sinde. Le quiso transmitir que, con un coste tan bajo, en el cobro por copias ya no hay negocio "ni para los piratas"El presentador de la charla, Ricardo Galli, junto al conferenciante, Carlos Sánchez Almeida.  Foto: Manu Mielniezuk - Diario de Mallorca

MATEU CUART. PALMA. Carlos Sánchez Almeida quiso rendir ayer homenaje a la nueva titular de Cultura, Ángeles González Sinde, así que estructuró su charla en el Club de este rotativo, Internet y cultura libre: manual de uso, en forma de un guión cinematográfico que arrancó en una comisaria de Policía, hasta donde se trasladaba a unos vendedores de ´top manta´ por mor de una modificación legal que endurece las penas en materia de propiedad intelectual. "Luego, Ramoncín se rasga las vestiduras y dice que no quiere que vayan a la cárcel, pero engordar y adelgazar el Código Penal es una salvajada, y la consecuencia es que hay gente purgando en prisión por un experimento social de quienes protegen la cultura, los mismos que recaudan en conciertos benéficos e incluso por la amenización musical en las barras americanas", ironizó el abogado.

Por eso, invitó a la flamante ministra, "si va a escuchar, como dice, a los internautas, a hacer como Dumbo: abrir las orejas y volar lejos de los animales carroñeros para hacer algo nuevo y revolucionario: llenar los cines de gente".

La fórmula mágica pasa, a su juicio, por "coger la ley del cine, que parece el catálogo de una ONG, y establecer que la percepción de ayudas públicas irá pareja a la concesión de licencias libres, para que las películas lleguen a los cines sin derechos de exhibición, y ganen los acomodadores y la señora de las palomitas". Revolucionario, dice, de tan sencillo.

La charla, que tuvo lugar en la Cámara de Comercio, fue presentada por el doctor en Informática Ricardo Galli, que definió el P2P (intercambio de archivos de igual a igual) como un "avance lógico y necesario al que no se opondría ningún científico", aunque sometido a la legislación de un país en el que no se les escucha.

Al respecto, señaló Sánchez Almeida que ha sido "la misma industria cultural que nos ha querido encerrar en casa con magnetófonos o televisión de pago", la que ahora pretende perseguir el P2P y "acabar con el estado de derecho al violar el domicilio privado y de las comunicaciones".

En este punto, presentó su "Axioma de Almeida",según el cual "nunca jamás se volverá a pagar por simples copias", con un coste tan bajo que "ya no hay negocio, ni para la industria legal, ni para la piratería". En su lugar, propone el cobro por servicios "en un mundo de clones" en el que "la gente sólo está dispuesta a pagar por lo auténtico, como los directos".

Su intervención, en la que se habló también de literatura, "con un gran componente fetichista que hace que sigamos teniendo los libros en las estanterias", o de detenciones infundadas tras las que podrían esconderse, a su parecer, intereses policiales, se cerró con una exhortación: "Para que la nueva sociedad en red crezca, hay que plantearse que hay derechos que no se pueden ejercer desde nuestro sillón". El 24 de mayo, manifestación en Madrid.

Artículo original en Diario de Mallorca.  Foto original de Manu Mielniezuk, Diario de Mallorca.