Ventajas y desventajas de las licencias CC en el Sur

28.04.2008 | Por: Grupo de Investigación Copia/Sur


Existen varios argumentos a favor de las licencias Creative Commons. Las licencias CC muestran una actitud positiva hacia un uso compartido, y un acceso más amplio al ‘conocimiento’ y la información. Las licencias CC proporcionan algunas alternativas a los escritores y a otros creadores, como los músicos, con relación a algunas de las premisas tradicionales sobre propiedad de la ley del derecho de autor o copyright. Esto, obviamente, es positivo por lo que apoyamos a quienes desean romper con el modelo ‘tradicional’ que permite a los editores, empresas discográficas y otros titulares importantes de derechos de autor mantener una autoridad incontrovertible sobre la distribución.

Cuando algunas personas utilizan una licencia CC – bien sea como creadores o como usuarios – pueden volverse más abiertas para apreciar cómo las restricciones y limitaciones del copyright tradicional bloquean el acceso. En otras palabras, CC puede proporcionar una ventana reformista que se abrirá a una crítica más sistemática y amplia del sistema existente. Al mismo tiempo, (veáse la siguiente sección), los usuarios de CC pueden, como alternativa, atrincherarse en el respeto a los supuestos beneficios sociales del derecho de autor o copyright. Será interesante ver cuáles ideologías fracasan y cuáles triunfan.

Sin embargo, existen algunas desventajas, por lo que también es necesario plantearse algunas preguntas. Las licencias CC privilegian la posición del autor tal como lo hace el paradigma tradicional del copyright: ella/él (y no la sociedad o los usuarios en el sentido más amplio) es la única persona que decide si, cómo y en qué medida una obra es accesible. Esta situación no debe sorprendernos puesto que el CC opera dentro de las presunciones ideológicas del copyright; como es explicado en su página web: CC “ofrece un copyright flexible para la obra creativa (…) Creative Commons ofrece una gama flexible de protecciones y libertades para autores y artistas. Nos hemos fundamentado desde el concepto de ‘todos los derechos reservados’ propio del copyright tradicional hasta crear un ‘copyright con algunos derechos reservados’ voluntario”. En otras palabras, se requiere que un usuario real o potencial de la obra acceda a las decisiones de acceso/uso tomadas únicamente por el autor… quien es la persona que detenta el copyright.

CC también privilegia la noción de conveniencia de crear derechos de propiedad sobre ciertas expresiones; los productos culturales y literarios son considerados como mercancías, aunque el creador pueda decidir (o no decidir) que sean accesibles, de la misma manera que una persona puede decidir si invita o no a alguien a su casa. Como escribe Lessig, “Estoy fanáticamente a favor del mercado, en la esfera adecuada del mercado. No dudo del importante y valioso papel que desempeña la propiedad en la mayoría, o quizá en casi en todos los contextos”.

Hay una amplia variedad de licencias CC y algunas de ellas cambian el acceso tradicional y utilizan disposiciones en un grado relativamente pequeño. Un tema nuevo que debiera preocupar es que el número creciente de opciones de concesión de licencias pueda llegar a confundir y crear costos adicionales por el uso del software. Esta preocupación debiera abordarse ya que los tipos de licencias pueden hacerse cada vez más complejos y confusos antes de que se establezca un modelo único.

Es muy poco probable que un porcentaje significativo de las obras creadas a nivel global en un año determinado estén disponibles bajo licencias CC. ¿Ese porcentaje será incluso inferior en los países del Sur? Parece probable. De ahí que las licencias CC tengan un valor limitado para satisfacer las crecientes necesidades de acceso en el Sur en un futuro próximo. Las licencias CC tampoco proporcionan acceso a obras o música ya publicadas que todavía están restringidas por las leyes de derecho de autor o copyright; éstas forman la abrumadora mayoría del material actual.

Si las personas dirigen su atención a las licencias CC podrían marginarse o desviarse del análisis de cómo las leyes actuales sobre el copyright bloquean el acceso y cómo los cambios políticos a nivel social, antes que las acciones individuales de ‘personas buenas’, son la clave para mejorar el acceso y los problemas relacionados con las leyes y la ideología del copyright que se examinan en otras partes de este Dossier. El planteamiento individualizado de CC tampoco cuestiona el hecho de que la mayor parte de las obras son producidas por empleados, no por personas con un trabajo independiente, y por ende son propiedad de sus patronos. Tampoco hace frente al hecho de que a muchos creadores (por ejemplo, a la mayor parte de los músicos y de los autores académicos) debido a su desigual poder de negociación se les puede exigir que le asignen el copyright de su propia obra a una empresa discográfica o a un editor, como condición para ver reproducido o publicado su trabajo.

En sus propias publicaciones Larry Lessig no adopta una postura crítica hacia el copyright en sí mismo, y argumenta que los sistemas de copyright desarrollados están cerca de ser un requisito previo para la producción cultural. En uno de sus escritos señala: “El copyright es una parte crucial del proceso de la creatividad; gran parte de la creatividad no existiría sin la protección de la ley… Y como (el copyright) se ha ampliado, con ello se han ampliado las oportunidades para la creatividad”. Este planteamiento no toma en cuenta la gran cantidad de obras que se producen sin las motivaciones del copyright (por ejemplo, la mayor parte de los trabajos de los profesores universitarios), los ejemplos de obras creativas producidas en Asia y África (de las que se ha hablado en la Sección 3 de este Dossier) y las obras de los pueblos indígenas.

En vista del nivel de acceso a Internet extremadamente reducido en el Sur (el cual es resultado de muchos factores técnicos y económicos) y dado que la mayor parte de las obras bajo licencias CC – en muchos casos – sólo están disponibles en Internet, ¿cuál es el futuro y el valor de las licencias CC en el Sur?

Aunque es evidente que hay una serie de inquietudes respecto al paradigma de las licencias Creative Commons, el Grupo de Investigación Copia/Sur tiene múltiples perspectivas que ofrecer sobre la materia. Por ejemplo, en la India, el concepto Creative Commons no resuelve los problemas relacionados con el sistema actual de copyright. La 'piratería' en la India permite el acceso al conocimiento y el acceso a las obras creativas y, aunque Creative Commons puede, a la larga, ayudar en ese sentido, no facilitará la transición necesaria. Además, para la India, la aplicación del copyright se caracteriza por redadas violentas, masivas y diarias. En un clima como ese, el acceso a las licencias Creative Commons no servirá de mucho para resolver los conflictos, por lo que es necesario un acercamiento más directo al tema de la 'piratería' y las ventajas que ella supone para la India.

Sin embargo, el uso de las licencias Creative Commons en Brasil ofrece una posibilidad apasionante de ampliar el acceso a las obras culturales. Según Ronaldo Lemos, el significado de Creative Commons en Brasil es muy diferente al que tiene en Estados Unidos. En Brasil, la idea de Creative Commons está unida a un movimiento más amplio relacionado con la descentralización de los medios de comunicación. Para los brasileños, la licencia Creative Commons será usada para ‘asumir el poder del catálogo’ y a la postre se espera acabar con la industria cultural tal y como existe hoy en día en Brasil. Estos esfuerzos predominan particularmente en la escena musical brasileña. En la música, están surgiendo industrias paralelas, en parte, porque la música tradicional disponible bajo derecho de autor o copyright y cuya propiedad está acaparada por los principales sellos discográficos no está funcionando. Concretamente, la industria cultural centralizada no difunde la música brasileña, en parte porque los principales sellos disqueros son propiedad de las grandes multinacionales que controlan la mayor parte de la música a nivel mundial, y esas industrias no están interesadas en el mercado brasileño de música local. El movimiento Canto Livre constituye una importante respuesta, como se describe a continuación.

Obra completa en www.copysouth.org